LOS NIÑOS DE LAS ESCUELAS INFANTILES DE BIENESTAR SOCIAL: ALUMNOS DE SEGUNDA EN EL SISTEMA EDUCATIVO CANARIO

  • Mientras Educación presume de la expansión del ciclo 0-3 años, los centros dependientes de la Consejería de Bienestar Social ,Igualdad, Infancias y Familias  de esta Comunidad Autónoma de Canarias sufren cierres de aulas por falta de personal y una gestión basada en una normativa obsoleta de 1994.

  • La Administración incumple su propio Decreto 446/2023, que obliga a gestionar estos centros bajo criterios educativos y no como meros centros de custodia o asistenciales.


Canarias, 19 de enero de 2026.
 – Los profesionales y familias de las Escuelas Infantiles dependientes de la Consejería de Bienestar Social denuncian públicamente la situación de abandono y discriminación que sufren los menores escolarizados en estos centros. A pesar de que la ley es clara al definir el primer ciclo de Educación Infantil como una etapa educativa única, en Canarias existen hoy «niños de primera» (en la Consejería de Educación) y «niños de segunda» (en Bienestar Social).Cierre de aulas y falta de personal
La situación ha llegado a un punto crítico. En los últimos meses, varias escuelas infantiles de la red de Bienestar Social se han visto obligadas a cerrar aulas completas durante días debido a la falta de cobertura de las Relaciones de Puestos de Trabajo (RPT). A diferencia de los centros de la Consejería de Educación, donde las sustituciones y los apoyos cuentan con mecanismos más ágiles, en Bienestar Social la burocracia y la falta de previsión dejan a las familias sin servicio y a los niños sin su derecho a la educación de forma recurrente.Un anacronismo legal: Gestionar el 2026 con normas de 1994
Resulta inadmisible que la Consejería de Bienestar Social siga utilizando el Artículo 16 de una Orden de septiembre de 1994 para organizar los horarios y el funcionamiento de estos centros. Esta normativa, dictada hace más de 30 años, responde a un modelo «asistencialista» y de «protección del menor» que ha sido legalmente superado.El reciente Decreto 446/2023 establece en su Disposición Adicional Primera que estos centros deben gestionarse según el currículo educativo actual (Decreto 196/2022). Sin embargo, la realidad es un contrasentido pedagógico: se exige a los educadores cumplir con objetivos educativos modernos mientras se les imponen horarios de «guardería» y se les niega el personal de apoyo y los tiempos de preparación que sí tienen sus compañeros en Educación. Y lo mismo ocurre con el personal de limpieza teniendo que hacer el trabajo de hasta dos compañeros de baja por meses o el personal de cocina sustituir al cocinero o cocinera  del centro por catering teniendo una lista de reserva actualizada.Discriminación de los menores
«No es solo una cuestión de derechos laborales, es una cuestión de derechos de la infancia», afirman los portavoces del colectivo. «Un niño en una escuela de Bienestar Social no recibe el mismo tiempo de atención individualizada ni cuenta con la misma estabilidad de personal que un niño en una escuela de Educación. Estamos fracturando el sistema educativo canario desde su etapa más temprana y funcional.Exigencias
desde este sindicato exigimos la intervención inmediata del Gobierno de Canarias para:

  1. Unificar las condiciones de gestión de todas las escuelas infantiles públicas, independientemente de la Consejería a la que estén adscritas.
  2. Actualizar las RPTs de forma urgente para evitar el cierre de aulas por falta de personal de apoyo.
  3. Derogar de facto la aplicación de la Orden de 1994, adaptando los horarios y calendarios a la realidad educativa del siglo XXI.

Canarias no puede permitirse una educación infantil a dos velocidades. La conciliación de las familias no puede construirse sobre la precariedad de los centros ni sobre la desigualdad de oportunidades de los más pequeños.